No iba a perder la oportunidad. No esta vez. Completamente decidida o quizá poseída (¿quién sabe?) se levantó sin ningún otro objetivo que llegar ahí y buscar eso que tanto necesitaba. Ese objeto que siempre la acompañó en sus momentos más iracundos y psicópatas, lagrimosos, a veces sangrientos.
Su instrumento, más que instrumento, parte de su cuerpo, había quedado dormido por largo tiempo y ella nunca pudo explicarlo, nunca llegó a entenderlo. Hasta ahora, que veía todo con claridad, la claridad de alguien invadido por el obsesivo impulso de destrucción. Si quizá eso no fuera una claridad objetiva, caminó con paso firme, una mano delante de la otra, sus latidos eran fuertes y en su mente corría una brisa oscura, nada más.
Lo tomó, le sacó el polvo y comenzó a acariciarlo con un poco de brusquedad; luego sus dedos fueron calmándose pero el temblor cardíaco permanecía tan presente que lo escuchaba en las paredes del cubo donde estaba inserta.
Lo admiró… y no pensaba.
Era su soledad quien la mataba, era su ensimismamiento el que la guiaba a la nada, a quedarse… y quedarse… y quedarse. Así, ninguna idea. Puro presente.
Poco a poco su cuerpo se iba consumiendo y ella sabía que la causa de aquel estado putrefacto, era la rabia guardada por tanto tiempo.
Se mantuvo así minutos, horas, tal vez días, no recuerda. De repente, como si un espanto la hubiera despertado, volvió a sostener su órgano externo entre las manos y lo sintió otra vez propio.
Un único pensamiento atravesó su silencio… Actuó sobre ella misma con su amado cómplice creyendo que, como si fuera mágicamente, destruiría la verdadera fuente de sus males. Pero nunca supo que eso la llevaba un paso más cerca de su exterminio.
Yo soy yo y soy vos mientras me lees.. Vos sos vos y cuando me lees sos yo..
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domingo, 18 de diciembre de 2011
lunes, 29 de agosto de 2011
Otro momento reflexivo. Volúmen invierno 2011.
Momento de reflexión...
Uno...
No. De este modo sólo funciona con una anestesia. Si voy así sola sin nada mas que palabras largas de representantes mentales de cantidades de cualquier cosa, me produce más intranquilidad, que una reflexión.
Quizá deba respirar y concentrarme en mis pulmones...
Uno...
(respiro...)
Dos...
(respiro...)
Dos...
(respiro...)
Tres...
(respiro...)
(respiro...)
...
No. Creo que así no funciona. Ahí habría un disparo, una explosión, un grito, algo que rompa el inicio de eso que ni siquiera miras de gestarse tenía...
Tal vez...
Noventa y nueve...
(respiro...)
Noventa y ocho...
(respiro...)
Noventa y siete...
(respiro...)
Noventa y seis...
(respiro...)
...
Noventa y nueve...
(respiro...)
Noventa y ocho...
(respiro...)
Noventa y siete...
(respiro...)
Noventa y seis...
(respiro...)
...
No. De este modo sólo funciona con una anestesia. Si voy así sola sin nada mas que palabras largas de representantes mentales de cantidades de cualquier cosa, me produce más intranquilidad, que una reflexión.
Quizá deba respirar y concentrarme en mis pulmones...
Eso me recuerda que Watson, el teórico del movimiento conductista, sostenía que el pensamiento no se daba en el cerebro, sino en la laringe. Leves movimientos musculares en la garganta, haciendo alusión a la interiorización del habla; aquellos momentos en la infancia cuando uno quiere alcanzar algo y "piensa en voz alta". Esa práctica del amigo imaginario, que no es nada más que la propia conciencia exteriorizada en el aire, invisible para los demás.
Lamentablemente, eso se va perdiendo con el paso del tiempo, con la maduración de las formas de percepción y de las estructuras de intelección, con la palabra de ese mayor padre-autoridad que nos dice "callate la boca" o "hacé silencio", con el encuentro de otros pequeños seres humanos en quienes encontramos nuevas maneras de acción.
O tal vez nunca haya existido ese "amigo imaginario" invisible por haber estado materializado en un muñeco, en una pequeña personita, en un osito, un autito.
Mi experiencia diaria me ha enseñado que hay gente a la que nunca le hicieron respetar los momentos de habla de los demás y los instantes de silencio. Esas gentes que cuando están solas pensando, pasan el movimiento laringeo a otro entero bucal, y hacen atravesar aire por las cuerdas bocales, sin notar que quedan como unos completos tarados.
Esas gentes que cuando leen algo, en vez de posar sus ojos sobre las letras, mueven lengua y labios ruidosamente, con algún agregado carcajeante que, si prestas atención, te hace saltar del susto, para luego repensar si realmente esa persona no necesita tratamiento psiquiátrico por algún tipo de psicosis. Por algún amigo imaginario que se haya creado en medio de una esquizofrenia.
Sorprende cómo ese viejo amigo en algunos persiste a lo largo de los años. Sorprende cómo la necesidad de estar acompañado con ruido de muchas personas se vuelve tan insoportable que uno DEBE HABLAR para poder escucharse y sentir algo de calor humano...
Todo completamente ficticio...
Como cuando uno busca refugiarse en una habitación, con un libro, con su música para sentir que las palabras plasmadas ahí son seres que nos acompañan.
O tal vez nunca haya existido ese "amigo imaginario" invisible por haber estado materializado en un muñeco, en una pequeña personita, en un osito, un autito.
Mi experiencia diaria me ha enseñado que hay gente a la que nunca le hicieron respetar los momentos de habla de los demás y los instantes de silencio. Esas gentes que cuando están solas pensando, pasan el movimiento laringeo a otro entero bucal, y hacen atravesar aire por las cuerdas bocales, sin notar que quedan como unos completos tarados.
Esas gentes que cuando leen algo, en vez de posar sus ojos sobre las letras, mueven lengua y labios ruidosamente, con algún agregado carcajeante que, si prestas atención, te hace saltar del susto, para luego repensar si realmente esa persona no necesita tratamiento psiquiátrico por algún tipo de psicosis. Por algún amigo imaginario que se haya creado en medio de una esquizofrenia.
Sorprende cómo ese viejo amigo en algunos persiste a lo largo de los años. Sorprende cómo la necesidad de estar acompañado con ruido de muchas personas se vuelve tan insoportable que uno DEBE HABLAR para poder escucharse y sentir algo de calor humano...
Todo completamente ficticio...
Como cuando uno busca refugiarse en una habitación, con un libro, con su música para sentir que las palabras plasmadas ahí son seres que nos acompañan.
Como la identificación con un personaje en alguna película, telenovela, libro o historia.
Como la pornografía... para sentir algo irreal-incompleto de aquello que hace falta.
Como el deseo... que se estabiliza en la falta, que se funda y nace en la falta. Un hueco eterno que se tapa sólo con la muerte.
El final, el punto, la completud del deseo es la muerte. Incesantemente eterno, melancólico, romántico, con todo su centro en el odio. Con toda su esencia en la nada.
Como esa nada que la autoridad veía en charlas imaginarias con amigos invisibles, con nuestra naciente conciencia.
Y a pesar del ruido de charlas que no comprendo, que no me interesa interiorizar ni oír, a pesar de la mala respiración, de la mala postura, del hambre, del malestar que me causa ser invadida en mi propia casa, llegué a una reflexión que puede resultar incoherente, innecesaria, incomprensible... pero en fin, la logré.
Por hoy dejo esto. Quién sabe cuándo vuelva a escribir por acá.
Como la pornografía... para sentir algo irreal-incompleto de aquello que hace falta.
Como el deseo... que se estabiliza en la falta, que se funda y nace en la falta. Un hueco eterno que se tapa sólo con la muerte.
El final, el punto, la completud del deseo es la muerte. Incesantemente eterno, melancólico, romántico, con todo su centro en el odio. Con toda su esencia en la nada.
Como esa nada que la autoridad veía en charlas imaginarias con amigos invisibles, con nuestra naciente conciencia.
Y a pesar del ruido de charlas que no comprendo, que no me interesa interiorizar ni oír, a pesar de la mala respiración, de la mala postura, del hambre, del malestar que me causa ser invadida en mi propia casa, llegué a una reflexión que puede resultar incoherente, innecesaria, incomprensible... pero en fin, la logré.
Por hoy dejo esto. Quién sabe cuándo vuelva a escribir por acá.
lunes, 21 de marzo de 2011
Reflexión 3
Una vez más la vida me demostró que soy un alma solitaria.
Contradictoriamente, se me dio la oportunidad de leer una novela que habla de las almas, estas tienen la característica de existir para la sociedad, no están hechas para vivir solas.
Contradictoriamente, se me dio la oportunidad de leer una novela que habla de las almas, estas tienen la característica de existir para la sociedad, no están hechas para vivir solas.
Hay un alma "especial" en esa historia que está aprendiendo a sentirse bien estando sola.
Como creo en la causalidad, quizá sea hora de aprender a estar sola. De aprender a vivir de la manera que siempre me quise sentir, o me sentía..
Busqué no ser una especie de antisocial... pero la cosa no funciona conmigo, o eso parece.
sábado, 17 de julio de 2010
Semi-reflexión..
Es como si volviera atrás, como si tuviera mi propia máquina del tiempo. Revivo mis inseguridades, mi falta de concentración y siento la distancia más lejos de ahí.
Quizá la realidad se adaptó tanto a mi, que ya no la puedo despegar.. y volver a mi estado natural me hace creer en aparatos fantásticos.
Me encierro en una pelota, como antes..
Dar un paso es como... lanzarse de un trampolín.. y que yo no sepa nadar.
Hablar es como estar en un escenario y que los espectadores sean "todo-ojos"
Es la adrenalina que buscaba la de Crepús-CULO pero en mi caso.. me aterra..
Me aferro a mi muñeco imaginario y me chupo el dedo como infanta...
Lloro si me grita la oscuridad.
jueves, 10 de junio de 2010
duelo.. dolo? .. dolor.. dolido.. mierda (?)
Hay alguien en la Luna de Valencia
que ayer fue a dar una vuelta
y se quedó a vivir allá...
Yo lo conozco, es un amigo infiel:
se cortó solo y se lastimó.
Tal vez algunos locos de aquel barrio,
compañeros de escenario,
lo podamos rescatar...
porque una voz querida cruza el mar
y toca fibras íntimas.
Más cuando se anda tan lejos,
pidiendo auxilio en el desierto.
Desintegrado, en un cráter cayó
y está aturdido y sin reflejo.
Y... llora cuando recuerda
ese amor que lo hizo mierda.
O porque no quiere reconocer
que es un maldito argentino.
Zarpado a full de fobia incierta,
siempre un mal de amor lamenta.
Lleva una daga en el pecho...
ésa es la ofrenda de una dama
que no quiso rey,
y un viaje lento hasta una luna sin miel.
Quedarse es tan triste como irse,
es que tiene una certeza:
solo sabe equivocarse.
Y va, perdido, esperando una señal,
preso en la bruma de la inercia.
Más cuando se anda tan lejos,
Pidiendo auxilio en el destierro.
Desintegrado, en un cráter cayó
Y va aturdido y sin reflejos.
Y... llora cuando recuerda
Ese amor que lo hizo mierda.
O porque no quiere reconocer
Que está solo, en la Luna de Valencia,
solo en la Luna de Valencia, solo...
El duelo psicológico es el estado y proceso que sigue a la pérdida de un ser querido. Esta pérdida es definitiva y por ello se asocia generalmente a la muerte, pero se puede dar duelo sin muerte (como tras la ruptura de una relación, en la que se tiene una pérdida).
El duelo es la reacción natural ante la pérdida de una persona, animal, objeto o evento significativo. Se trata de una reacción principalmente emocional y comportamental en forma de sufrimiento y aflicción, cuando el vínculo afectivo se rompe.
El duelo es el nombre del proceso psicológico, pero hay que tener en cuenta que este proceso no se limita a tener componentes emocionales, sino que también los tiene fisiológicos y sociales. La intensidad y duración de este proceso y de sus correlatos serán proporcionales a la dimensión y significado de la pérdida. Freud define al duelo como “la reacción frente a la pérdida de una persona amada o de una abstracción equivalente”.
En el duelo el sujeto ha experimentado una pérdida real del objeto amado y en el proceso, que se prolonga un tiempo necesario para la elaboración de esta pérdida, este pierde el interés por el mundo exterior sustrayendo la libido de todo objeto que no remita al objeto perdido.
Por elaboración del duelo se entiende el transcurso del proceso desde que la pérdida se produce hasta que se supera. Esta elaboración puede comenzar antes de la pérdida en el caso de que ésta se pueda prever con cierta antelación.
Relacionado con la elaboración previa o duelo anticipatorio estaría el preduelo, si bien son conceptos diferentes.
que ayer fue a dar una vuelta
y se quedó a vivir allá...
Yo lo conozco, es un amigo infiel:
se cortó solo y se lastimó.
Tal vez algunos locos de aquel barrio,
compañeros de escenario,
lo podamos rescatar...
porque una voz querida cruza el mar
y toca fibras íntimas.
Más cuando se anda tan lejos,
pidiendo auxilio en el desierto.
Desintegrado, en un cráter cayó
y está aturdido y sin reflejo.
Y... llora cuando recuerda
ese amor que lo hizo mierda.
O porque no quiere reconocer
que es un maldito argentino.
Zarpado a full de fobia incierta,
siempre un mal de amor lamenta.
Lleva una daga en el pecho...
ésa es la ofrenda de una dama
que no quiso rey,
y un viaje lento hasta una luna sin miel.
Quedarse es tan triste como irse,
es que tiene una certeza:
solo sabe equivocarse.
Y va, perdido, esperando una señal,
preso en la bruma de la inercia.
Más cuando se anda tan lejos,
Pidiendo auxilio en el destierro.
Desintegrado, en un cráter cayó
Y va aturdido y sin reflejos.
Y... llora cuando recuerda
Ese amor que lo hizo mierda.
O porque no quiere reconocer
Que está solo, en la Luna de Valencia,
solo en la Luna de Valencia, solo...
El duelo psicológico es el estado y proceso que sigue a la pérdida de un ser querido. Esta pérdida es definitiva y por ello se asocia generalmente a la muerte, pero se puede dar duelo sin muerte (como tras la ruptura de una relación, en la que se tiene una pérdida).
El duelo es la reacción natural ante la pérdida de una persona, animal, objeto o evento significativo. Se trata de una reacción principalmente emocional y comportamental en forma de sufrimiento y aflicción, cuando el vínculo afectivo se rompe.
El duelo es el nombre del proceso psicológico, pero hay que tener en cuenta que este proceso no se limita a tener componentes emocionales, sino que también los tiene fisiológicos y sociales. La intensidad y duración de este proceso y de sus correlatos serán proporcionales a la dimensión y significado de la pérdida. Freud define al duelo como “la reacción frente a la pérdida de una persona amada o de una abstracción equivalente”.
En el duelo el sujeto ha experimentado una pérdida real del objeto amado y en el proceso, que se prolonga un tiempo necesario para la elaboración de esta pérdida, este pierde el interés por el mundo exterior sustrayendo la libido de todo objeto que no remita al objeto perdido.
Por elaboración del duelo se entiende el transcurso del proceso desde que la pérdida se produce hasta que se supera. Esta elaboración puede comenzar antes de la pérdida en el caso de que ésta se pueda prever con cierta antelación.
Relacionado con la elaboración previa o duelo anticipatorio estaría el preduelo, si bien son conceptos diferentes.
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